Estudiar para emprender: ¿Es eso posible?

No hay mal tiempo para estudiar. Tampoco lo hay para emprender. Siempre es posible hacerlo, y hasta tienes derecho a realizar cualquiera de las dos actividades. ¡O las dos!

Emprender es una palabra que está muy de moda actualmente. La crisis de empleos de calidad que viven la mayoría de los países de habla hispana ha puesto de manifiesto la necesidad de que sean los profesionales los que creen sus propios puestos de trabajo. Que sean los profesionales los que decidan su futuro, que dejen de ser empleados para convertirse en emprendedores. En sus propios jefes.

Pero muchas veces, muchas personas se acobardan a tomar la decisión crucial, porque no tienen conocimientos. Por eso, hoy dedicaremos este post a informar los conocimientos que todo emprendedor, o aspirante a emprendedor, debe dominar.

Números, muchos números

En los emprendimientos modernos, y en la economía moderna en general, los números están presentes en todas las acciones. Desde aspectos cruciales como las ganancias y las pérdidas de un ejercicio fiscal, hasta complejidades como el tiempo cronometrado que se lleva en fabricar un producto o realizar un servicio.

Por eso, para emprender necesitarás profesionalizarte en números. O al menos, hacerte aliado de ellos. No quiere decir que estudies matemáticas puras en la universidad. Sino, hacer uso de las matemáticas financieras de común utilización. En el camino podrás innovar y ser más eficiente.

Liderazgo y motivación

Cuando se emprende, debes saber que comenzarás a transitar un camino minado. Todo lo que allí conseguirás podrá beneficiarte, o acabar con tu moral y amenazar con decirte que la decisión de emprender ha sido una mala idea.

Por eso, la mejor manera de combatir estos malestares es estudiando el liderazgo, para saber tomar decisiones con frialdad, saber analizar las situaciones desde una perspectiva óptima; y la motivación, porque habrá muchos días grises en tus jornadas emprendedoras, y sólo el hecho de saber cómo motivarte, o cómo evitar derrumbarte emocionalmente, te salvará de una mala decisión o de una tragedia emprendedora.

Está claro que emprender no es fácil. Para algunos, incluso con experiencia, el hecho de emprender algo nuevo les genera pavor. Pero con estos consejos estarás más cerca de lograr cualquier cosa que te propongas. Porque lo importante, a fin de cuenta, es proponerte cosas.

Luego, con el tiempo, verás que la mayoría de las cosas que te harán un buen emprendedor se aprenden en el camino, sobre la marcha, y verás que la teoría que se enseña en todas partes es inservible y no se compara con la experiencia.